El marcador señala, aproximadamente, el minuto 20 del encuentro entre la Real Sociedad y el Real Madrid. Cristiano Ronaldo, estrella de las galaxias, ataca por la banda y enfrete tiene a De La Bella, un chico del que apenas había oído hablar hasta hace unos días. Pero, sin que el portugués sepa cómo, ese donnadie le roba la cartera limpiamente y se arranca por la banda con el balón, dando pie a una nueva jugada de ataque del conjunto local.
C.R. no entiende nada. Se queda inmóvil en el campo unos segundos. Tarda en reaccionar y entonces, lo ve claro. Se acerca por detrás a De La Bella, que ya no tiene el balón. Aprovechando que las miradas están atentas al esférico, Cristiano Ronaldo le pega un ‘correctivo’ empujón a De La Bella: “Así aprenderá a no quitarme más el balón”, parece pensar.
El partido avanza y C.R. sigue sin sacar petróleo. La prensa no para de recordarle día sí día también que no marca goles y en una de estas Di María osa a marcar un auténtico golazo. “¿Y éste de qué va?”, pasa por su cabeza. A partir de ese momento, el portugués tiene una clara misión: lanzar desde donde sea a portería, en el mismo momento en el que se haga con el balón. Él es la estrella, él tiene que ser el protagonista.
Como quiera que la cosa no le sale bien, el portugués se gana las burlas del público: ‘tonto, tonto’ le gritan desde las gradas de Anoeta cada vez que manda el balón a las nubes. Entonces, con el 1-1 en el marcador, llega una falta. “Esta es la mía”. Coge carrerilla, dispara y el balón se empotra en Pepe, con tan mala suerte que entra para dentro. “Mierda”. C.R. se da la vuelta indignado y se va. El Madrid se adelanta de nuevo en el marcador, pero él no es el Madrid, él es Cristiano Ronaldo, equipo independiente. Por eso, no celebra el gol. Es una mala noticia no haber marcado.
Ofuscado, sigue intentándolo. Uno de esos que van de blanco-y-azul y hace unos meses estaban en segunda le quita la pelotita. Otra vez. “¿Estos no saben quién soy yo?”. Con cara de loco, atacado, echa a correr hasta alcanzarlo. Esta vez la víctima todavía lleva la pelotita. Patada por detrás y al suelo. “Con el escudo que llevo en el pecho puesto el árbitro no me va a toser”, piensa tranquilo. Y así él, al menos, se ha desahogado.
Mourinho decía hace unos días que tiene miedo de que a su estrellita le den “otra hostia” y le lesionen. Que a este tipo de jugadores tan buenos, hay que protegerlos, añade. Y yo me pregunto: Y a los demás, ¿quién les protege de Cristiano Ronaldo? Y sigo asombrada cada vez que alguien duda entre Messi y C.R. No hay color.
domingo, 19 de septiembre de 2010
viernes, 10 de septiembre de 2010
El fútbol, en la tele
Hay muchas formas de disfrutar del fútbol. Los más deportistas lo practican de manera amateur o por pura diversión. Algunos de ellos consiguen hacer de ello su profesión (unos pocos afortunados). Otros lo convierten en una afición con ánimo de lucro, comenzaron con una quiniela y ahora tienen cuentas abiertas en tantas casas de apuestas como conocen. Hay gente que opina que, como en la tele, no se ve el fútbol en ningún lado. También hay quien prefiere ‘’bajar al bar’’, y convertirlo en una excusa perfecta para pasar un buen rato en compañía de sus amigos. Y, por supuesto, no nos olvidemos de los socios: Esos que pagan religiosamente la cuota anual y tratan de no perderse ni una cita de su equipo. Manta, pipas, bocata, abanicos y señas de su equipo tales como gorras, camisetas y/o bufandas son algunos de sus ‘imprescindibles’ para el fútbol. Entre ellos, hay una minoría no precisamente pequeña, de “locos por su equipo”. Dejando a los borregos a un lado cuya actitud e intención al acudir a un estadio de fútbol nada tiene que ver con este noble deporte, este grupo está conformado por gente, generalmente joven, que acude en masa a dejarse la voz (y el dinero) por su equipo. Juegue como juegue. Juegue contra quien juegue. Juegue donde juegue. Fútbol, viaje… y alcohol, suele ser su máxima.
Ni los socios ni los más forofos son, por el momento, una especie en peligro de extinción. Pero si la política de los que mandan en este deporte sigue por los derroteros actuales, puede que sí pasen a serlo. No es que vea a nadie preocupado por la posibilidad de que los campos tiendan a vaciarse, o que las peñas futboleras dejen de viajar, pero deberían fijarse en la economía de los clubes más pequeños y analizar la incidencia del fútbol en las arcas de la hostelería de las ciudades futboleras. Es una pequeña gran microeconomía la que mueve el fútbol.
Y es que, a estas alturas del partido, todos tenemos muy claro que el fútbol tiene muy poco de deporte y mucho de negocio. Qué les vamos a contar, si ya hasta los periodistas deportivos cobran unas sonrojantes y astronómicas cifras. Hace algún tiempo, no mucho, el fútbol era ya una fuente de ingresos desorbitados donde los futbolistas, señoritos de tres al cuarto, cobraban un sueldo que todos veían algo exagerado. Pero desde que entraron las televisiones, la publicidad, el interés común, la competencia de medios y los ídolos de un día, esto se ha desbordado. Y si a esa ya de por sí explosiva mezcla le sumas a José Luis Astiazaran dirigiendo a la LFP y a la vieja guardia mandando en la RFEF, esto se descontrola.
El afán recaudatorio es tal que ya se han vendido hasta las celebraciones de gol. Ahora, el goleador más original se llevará un premio metálico patrocinado por Burger King. Gracias a esta competición, que encumbra el buen fútbol y la deportividad, disfrutaremos de escenas divertidas, a buen seguro, pero también algunas otras humillantes para el rival. Y seguramente que más de uno se llevará la reprimenda de su entrenador, por buscar lucirse y ser carne de youtube antes que centrarse en el partido.
Una de las últimas de nuestros queridos es la de adelantar la jornada. Sí, estoy de acuerdo con las voces que alegan que los partidos a las 10 de la noche se hacen muy tardíos, sobre todo en inverno. Pero ese no es el motivo que les mueve a ellos. De hecho, los partidos a las 10 se seguirán jugando, pero también habrá otros a las 3 de la tarde, por ejemplo. ¿El motivo? El de siempre: las televisiones, en este caso, las asiáticas.
Sí, ya sé que en la Premier se juega a esas horas. Que sí. Pero, hasta donde sé, en Inglaterra, y otros países del norte de Europa, la vida social y laboral se anticipa bastante a la nuestra. O si no, empecemos todos a cenar a las 8 de la tarde, y cuando salgamos de fiesta, a las 2 de la madrugada todo cerrado. Y nada de siestas. ¿Y el trabajo? Todos fuera a las 5 de la tarde, pero eso sí, nada de ir a hacer la compra a las 9 de la noche, a esas horas, todos cenados en casa, delante del televisor, o en la cama. En esos países, la luz solar se acaba antes que aquí… ¿Se imaginan un Sevilla – Real Madrid, una tarde de junio, a las 15.00? De locos, ¿verdad? Con esos horarios, me parece que serán los partidos del norte de la península los que se adelanten…
Es como lo de poner el fútbol a última hora del viernes, o del lunes. Tele y más tele. ¿Y el socio? ¿A ese?, que le den. Total, algunos (no pocos) sólo se recorren 100 kilómetros un lunes a la noche, cansado tras la intensa jornada laboral, para ver a su equipo. Y claro, a las 12 de la noche, vuelta para casa, y al día siguiente a madrugar. O quizás le tenga que decir a su hijo que hoy no, hoy no vamos al campo que mañana tienes colegio y tienes que irte a la cama. Y que yo sepa, los clubes no te descuentan los partidos a los que no vas... Pero qué más da, si la televisión da más dinero que la taquilla. Al menos si te llamas Madrid, Barça, o LFP. La cuestión es tener, cada vez, más sacos en los que meter la mano.
Otra de las quejas más generalizadas entre aquellos a los que les gusta combinar fútbol y viajes es el escaso margen temporal con el que se fija los horarios de los partidos. Si dependes de un billete de avión, por ejemplo, la espera puede encarecerte el billete hasta el punto de privarte ir. Por cierto, que esto no pasa en la Premier, allí, desde el principio de la Liga se sabe qué día se jugará cada partido. Pero como eso no reporta dinero de más, parece que no nos interesa copiar.
Pero esto es sólo mi opinión. La opinión de alguien que disfruta del fútbol desde la butaca de un estadio, propio o ajeno, sentada o de pie, gritando o en silencio.
Ni los socios ni los más forofos son, por el momento, una especie en peligro de extinción. Pero si la política de los que mandan en este deporte sigue por los derroteros actuales, puede que sí pasen a serlo. No es que vea a nadie preocupado por la posibilidad de que los campos tiendan a vaciarse, o que las peñas futboleras dejen de viajar, pero deberían fijarse en la economía de los clubes más pequeños y analizar la incidencia del fútbol en las arcas de la hostelería de las ciudades futboleras. Es una pequeña gran microeconomía la que mueve el fútbol.
Y es que, a estas alturas del partido, todos tenemos muy claro que el fútbol tiene muy poco de deporte y mucho de negocio. Qué les vamos a contar, si ya hasta los periodistas deportivos cobran unas sonrojantes y astronómicas cifras. Hace algún tiempo, no mucho, el fútbol era ya una fuente de ingresos desorbitados donde los futbolistas, señoritos de tres al cuarto, cobraban un sueldo que todos veían algo exagerado. Pero desde que entraron las televisiones, la publicidad, el interés común, la competencia de medios y los ídolos de un día, esto se ha desbordado. Y si a esa ya de por sí explosiva mezcla le sumas a José Luis Astiazaran dirigiendo a la LFP y a la vieja guardia mandando en la RFEF, esto se descontrola.
El afán recaudatorio es tal que ya se han vendido hasta las celebraciones de gol. Ahora, el goleador más original se llevará un premio metálico patrocinado por Burger King. Gracias a esta competición, que encumbra el buen fútbol y la deportividad, disfrutaremos de escenas divertidas, a buen seguro, pero también algunas otras humillantes para el rival. Y seguramente que más de uno se llevará la reprimenda de su entrenador, por buscar lucirse y ser carne de youtube antes que centrarse en el partido.
Una de las últimas de nuestros queridos es la de adelantar la jornada. Sí, estoy de acuerdo con las voces que alegan que los partidos a las 10 de la noche se hacen muy tardíos, sobre todo en inverno. Pero ese no es el motivo que les mueve a ellos. De hecho, los partidos a las 10 se seguirán jugando, pero también habrá otros a las 3 de la tarde, por ejemplo. ¿El motivo? El de siempre: las televisiones, en este caso, las asiáticas.
Sí, ya sé que en la Premier se juega a esas horas. Que sí. Pero, hasta donde sé, en Inglaterra, y otros países del norte de Europa, la vida social y laboral se anticipa bastante a la nuestra. O si no, empecemos todos a cenar a las 8 de la tarde, y cuando salgamos de fiesta, a las 2 de la madrugada todo cerrado. Y nada de siestas. ¿Y el trabajo? Todos fuera a las 5 de la tarde, pero eso sí, nada de ir a hacer la compra a las 9 de la noche, a esas horas, todos cenados en casa, delante del televisor, o en la cama. En esos países, la luz solar se acaba antes que aquí… ¿Se imaginan un Sevilla – Real Madrid, una tarde de junio, a las 15.00? De locos, ¿verdad? Con esos horarios, me parece que serán los partidos del norte de la península los que se adelanten…
Es como lo de poner el fútbol a última hora del viernes, o del lunes. Tele y más tele. ¿Y el socio? ¿A ese?, que le den. Total, algunos (no pocos) sólo se recorren 100 kilómetros un lunes a la noche, cansado tras la intensa jornada laboral, para ver a su equipo. Y claro, a las 12 de la noche, vuelta para casa, y al día siguiente a madrugar. O quizás le tenga que decir a su hijo que hoy no, hoy no vamos al campo que mañana tienes colegio y tienes que irte a la cama. Y que yo sepa, los clubes no te descuentan los partidos a los que no vas... Pero qué más da, si la televisión da más dinero que la taquilla. Al menos si te llamas Madrid, Barça, o LFP. La cuestión es tener, cada vez, más sacos en los que meter la mano.
Otra de las quejas más generalizadas entre aquellos a los que les gusta combinar fútbol y viajes es el escaso margen temporal con el que se fija los horarios de los partidos. Si dependes de un billete de avión, por ejemplo, la espera puede encarecerte el billete hasta el punto de privarte ir. Por cierto, que esto no pasa en la Premier, allí, desde el principio de la Liga se sabe qué día se jugará cada partido. Pero como eso no reporta dinero de más, parece que no nos interesa copiar.
Pero esto es sólo mi opinión. La opinión de alguien que disfruta del fútbol desde la butaca de un estadio, propio o ajeno, sentada o de pie, gritando o en silencio.
jueves, 2 de septiembre de 2010
El cuento de Ibrahimovic
Introducción – Lo fácil ahora es criticar el fichaje de Zlatan Ibrahimovic por el Fútbol Club Barcelona en el pasado verano. Fue un error, sí, pero eso lo sabemos ahora. La clave del estratosférico fichaje del delantero sueco tiene una raíz que conviene tener en cuenta: la falta de “feeling” entre Guardiola y Samuel Eto’o. Pep lo tenía claro nada más acabar la temporada, el delantero camerunés no debía seguir en la entidad blaugrana por un tema extradeportivo. Eto’o no quería recalar en cualquier club – algún sabiondo se pregunta ahora por qué no se hizo un trueque entre Villa y Eto’o – y tenía la sartén por el mango teniendo en cuenta que la temporada siguiente terminaba contrato, lo que a la postre devaluaría mucho su precio en el mercado. Con el entrenador insistiendo a la directiva que no quería al delantero en la plantilla, con Eto’o poniendo mil trabas a su salida y una oferta de trueque del Inter de Milán encima de la mesa, la junta directiva de Laporta no pudo hacer más que aceptar ésta.
Nudo – El rendimiento de Zlatan en el Barça ha sido nefasto. Su corta etapa es un cúmulo de despropósitos en el campo, falta de esfuerzo e incapacidad para adaptarse al estilo Barça. Será un buen delantero, de eso no hay duda, pero no es un delantero capacitado para jugar con el estilo tan marcado del club catalán. Ibrahimovic rompía el ritmo de juego del equipo, no ofrecía alternativas y se pasaba por el forro la primera línea de presión, tan importante en el equipo de Guardiola. Además de eso, su falta de humildad era un insulto. Nunca un cono fue tan soberbio. Ni tan caro. Si a eso le sumamos la exigencia del delantero a Guardiola por ser más protagonista dentro del equipo – claramente eclipsado por jugadores con mucho más nivel y compromiso – parece clara la postura de Guardiola respecto a la decisión de dejarle claro que sería el quinto delantero del equipo.
Desenlace – El cuento no podía acabar de otra forma. La venta de Zlatan Ibrahimovic al AC Milán no es sino una bendición. Un alivio para todos los culés que veíamos al sueco con capacidad de sobra para romper la armonía del vestuario. Huelga decir que el precio que pagó el conjunto rossonero es irrisorio, un regalo. Pero me temo que no había más opciones. Soy de los que piensan que las declaraciones de Ibra tras el partido del Trofeu Joan Gamper no son casuales, formaban parte de la estrategia que su vomitivo representante, Mino Raiola – una de esas bestias que envilecen y ensucian el noble deporte del fútbol -, comenzó poco después de terminar la temporada. Con declaraciones como “Guardiola saldrá antes que Ibrahimovic del Barça” o “Guardiola tiene que ir a hospital mental”, quería facilitar la salida del delantero. Y la estrategia les salió bien, no siempre ganan los buenos. Aunque está por ver que Ibrahimovic sea el beneficiado en esta historia: salir del Barça para recalar en el AC Milán es bajar varios peldaños, mientras tanto el filósofo – así llama el sueco de forma peyorativa a Guardiola, dejando claro la capacidad intelectual del personaje – sigue llenando de títulos las vitrinas en Ca’n Barça.
Desde aquí aplaudo a la actual directiva del Barça por desprenderse de ese tosco lastre, y también, cómo no, a la antigua directiva de Laporta, por fichar a David Villa, el mejor nueve que ficha el Fútbol Club Barcelona después de Ronaldo.
Nudo – El rendimiento de Zlatan en el Barça ha sido nefasto. Su corta etapa es un cúmulo de despropósitos en el campo, falta de esfuerzo e incapacidad para adaptarse al estilo Barça. Será un buen delantero, de eso no hay duda, pero no es un delantero capacitado para jugar con el estilo tan marcado del club catalán. Ibrahimovic rompía el ritmo de juego del equipo, no ofrecía alternativas y se pasaba por el forro la primera línea de presión, tan importante en el equipo de Guardiola. Además de eso, su falta de humildad era un insulto. Nunca un cono fue tan soberbio. Ni tan caro. Si a eso le sumamos la exigencia del delantero a Guardiola por ser más protagonista dentro del equipo – claramente eclipsado por jugadores con mucho más nivel y compromiso – parece clara la postura de Guardiola respecto a la decisión de dejarle claro que sería el quinto delantero del equipo.
Desenlace – El cuento no podía acabar de otra forma. La venta de Zlatan Ibrahimovic al AC Milán no es sino una bendición. Un alivio para todos los culés que veíamos al sueco con capacidad de sobra para romper la armonía del vestuario. Huelga decir que el precio que pagó el conjunto rossonero es irrisorio, un regalo. Pero me temo que no había más opciones. Soy de los que piensan que las declaraciones de Ibra tras el partido del Trofeu Joan Gamper no son casuales, formaban parte de la estrategia que su vomitivo representante, Mino Raiola – una de esas bestias que envilecen y ensucian el noble deporte del fútbol -, comenzó poco después de terminar la temporada. Con declaraciones como “Guardiola saldrá antes que Ibrahimovic del Barça” o “Guardiola tiene que ir a hospital mental”, quería facilitar la salida del delantero. Y la estrategia les salió bien, no siempre ganan los buenos. Aunque está por ver que Ibrahimovic sea el beneficiado en esta historia: salir del Barça para recalar en el AC Milán es bajar varios peldaños, mientras tanto el filósofo – así llama el sueco de forma peyorativa a Guardiola, dejando claro la capacidad intelectual del personaje – sigue llenando de títulos las vitrinas en Ca’n Barça.
Desde aquí aplaudo a la actual directiva del Barça por desprenderse de ese tosco lastre, y también, cómo no, a la antigua directiva de Laporta, por fichar a David Villa, el mejor nueve que ficha el Fútbol Club Barcelona después de Ronaldo.
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lunes, 30 de agosto de 2010
El regreso del hijo pródigo
Anoeta. Minuto 77 del primer partido de Liga de la temporada 2010-2011. Martín Lasarte, entrenador de la Real Sociedad, hace debutar al recién llegado Raúl Tamudo en detrimento de Joseba Llorente. El árbitro da paso al cambio. Anoeta entera se pone de pie para despedir al jugador guipuzcoano. Un jugador de casa, pero recién llegado. ‘Llorente, Llorente’, corean 25.000 personas.
Es como aquella vez, hace ya tantos años, en la que Llorente pisó el césped de Anoeta con la elástica del primer equipo por primera vez. Sentía en su nuca el aliento de la afición, y la alegría que se desbordaba en las gradas cuando marcaba su primer gol. Fue un inicio prometedor, pero siempre es difícil ser profeta en casa, y al jugador hondarribitarra no le quedó otra que emigrar para ser reconocido en su tierra. Valladolid y Villarreal acogieron a ese delantero larguirucho, con hambre de gol, peleón y ‘cojonero’ para las zagas rivales.
Ya sabemos que el fútbol carece de memoria. Con los años, Llorente se convirtió en el ejemplo de la cosas mal hechas. Mientras el guipuzcoano marcaba goles en la élite futbolística, por Donostia paseaba un interminable desfile de fichajes para el olvido, ‘nueves’ que no llegaron a calar en la afición ni a rendir en el campo. Y muchos de aquellos que en su día no veían hueco en Donostia para Llorente, se pusieron de pie ayer para ovacionarle. Llorente ha sido el fichaje estrella del verano, una incorporación que supuesto un plus de ilusión en el salto a la Primera División.
Y es que ayer, la Real tuvo, por fin, un delantero de primera. Llorente trabajó sobre el césped, con casta con garra y con mucho genio. Con más años, y más experiencia que en aquel inolvidable debut, pero las mismas ganas. El de Hondarribi lideró al equipo: mandó, gritó, aplaudió, peleó y protestó. Defendió, se ofreció, buscó y, también, regaló un gol. No lo marcó él, pero lo celebró como tal. Y disfrutó del cariño de SU afición. Fue el retorno del hijo pródigo.
Es como aquella vez, hace ya tantos años, en la que Llorente pisó el césped de Anoeta con la elástica del primer equipo por primera vez. Sentía en su nuca el aliento de la afición, y la alegría que se desbordaba en las gradas cuando marcaba su primer gol. Fue un inicio prometedor, pero siempre es difícil ser profeta en casa, y al jugador hondarribitarra no le quedó otra que emigrar para ser reconocido en su tierra. Valladolid y Villarreal acogieron a ese delantero larguirucho, con hambre de gol, peleón y ‘cojonero’ para las zagas rivales.
Ya sabemos que el fútbol carece de memoria. Con los años, Llorente se convirtió en el ejemplo de la cosas mal hechas. Mientras el guipuzcoano marcaba goles en la élite futbolística, por Donostia paseaba un interminable desfile de fichajes para el olvido, ‘nueves’ que no llegaron a calar en la afición ni a rendir en el campo. Y muchos de aquellos que en su día no veían hueco en Donostia para Llorente, se pusieron de pie ayer para ovacionarle. Llorente ha sido el fichaje estrella del verano, una incorporación que supuesto un plus de ilusión en el salto a la Primera División.
Y es que ayer, la Real tuvo, por fin, un delantero de primera. Llorente trabajó sobre el césped, con casta con garra y con mucho genio. Con más años, y más experiencia que en aquel inolvidable debut, pero las mismas ganas. El de Hondarribi lideró al equipo: mandó, gritó, aplaudió, peleó y protestó. Defendió, se ofreció, buscó y, también, regaló un gol. No lo marcó él, pero lo celebró como tal. Y disfrutó del cariño de SU afición. Fue el retorno del hijo pródigo.
Decíamos ayer...
Hace dos temporadas titulé la crónica de la primera jornada de Liga con un "La Liga sigue igual". Y ese titular sirve para esta semana. Aunque en aquel momento el "igual" era diferente que al "igual" de ahora. En 2008 Guardiola se estrenaba perdiendo en Los Pajaritos ante el Numancia, después de un último año de Rijkaard horrible la vida seguía igual, perdiendo y el Madrid perdía en Riazor como llevaba haciéndolo casi 20 años.
En cambio este año la Liga sigue igual pero diferente, el Barça sigue jugando de fábula y sigue goleando ante un Racing para el que también han cambiado mucho las cosas, de jugar en Europa a ser serio candidato para el descenso. Juegan de memoria los de Guardiola y Villa parece que se adapta de maravilla. Si le sumas que el rival no aprieta demasiado excepto en algunos momentos de la primera parte tienes una goleada blaugrana. El Madrid sigue jugando mal pero ayer le faltó la pegada. Todavía falta para que Mourinho haga de una de las plantillas más jóvenes de la Liga BBVA la máquina de ganar que reclama el madridismo.
Debutó la Real 3 años después en la máxima categoría con victoria ante el Villarreal. Ganó el Espanyol en casa con un Osvaldo que tiene pinta de hacer olvidar rápidamente los goles de Tamudo. Depor y Zaragoza empataron a nada, igual que Osasuna y Almería. Sevilla y Valencia golearon en partidos más complicados de lo que dice el marcador. El Athletic marcó el primer gol de la temporada para ganar en Alicante al Hércules y hoy juegan Sporting y Atleti.
Como decíamos ayer, la Liga sigue igual, pero diferente. Y es lo que nos gusta de esto.
miércoles, 4 de agosto de 2010
El Hércules se libra
Como era de esperar en esta Liga en que todo el mundo es perfecto, nadie hace trampas y somos los mejores del mundo, el Hércules no será castigado por el presunto intento de compra de cuatro partidos la temporada pasada.
El titular del Juzgado de Instrucción número 7 de Alicante, José Luis de la Fuente, argumenta en el auto que entregar esas grabaciones telefónicas supondría "una intromisión en la intimidad" y que así se podría violar el secreto de las comunicaciones. El juez desestima de esa manera la petición del fiscal anticorrupción para que comunicara las irregularidades descubiertas a los organismos deportivos. Aunque cabe la posibilidad de un recurso por parte de la fiscalía, el auto está "bien fundamentado", según fuentes jurídicas consultadas por este diario.
martes, 3 de agosto de 2010
El retorno de un histórico
La Real Sociedad regresa a Primera tras vagar tres años en la división de plata de nuestro fútbol. Al conjunto donostiarra le ha costado volver más de lo que hubiera imaginado pero lo ha hecho después de una temporada en la que, además de reconciliarse con su afición, ha asentado las bases para poder tener una economía saneada y retomar la filosofía de cantera que parecía haber dejado de lado en los últimos años. Tres condicionantes imprescindibles para aspirar a ocupar de nuevo su sitio en la máxima categoría y tratar de evitar convertirse en equipo ‘ascensor’.
Por la capital guipuzcoana han desfilado en los últimos años -acompañados de diversas polémicas- directivas, entrenadores y fichajes de dudosa calidad que hicieron perder el norte al club donostiarra. Ahora, tres años en Segunda y una ley concursal después, la afición txuriurdin recupera la ilusión por su equipo. En las calles aún perdura la euforia tras el ascenso logrado el pasado mes de junio.
La situación económica no permite muchos derroches por lo que la cantera continuará siendo la protagonista de la plantilla. Griezzman, Zurutuza o Markel Bergara, entre otros, debutarán en Primera este año. A su lado, jugadores que ya conocen la máxima categoría como Claudio Bravo, Mikel González, el capitán Aranburu o Xabi Prieto.
La directiva se ha centrado en reforzar el ataque realista, que con Zurutuza, Prieto y Griezzman como directores de orquesta promete mucha pelea. Al equipo txuriurdin vuelve Joseba Llorente, un viejo conocido de la casa y un fichaje que ha generado mucha ilusión entre la afición. La incorporación de Raúl Tamudo ha sorprendido a muchos, mientras continúan las negociaciones por hacerse con los servicios del uruguayo Diego Ifrán. Francisco Sutil es otra de las caras nuevas de este equipo que también busca reforzar la línea defensiva: el objetivo es el central del Rosenborg, Vadim Demidov.
Entretanto, el número de socios no para de crecer y se acerca ya a la barrera de los 25.000. Las instituciones perfilan el proyecto de un Anoeta sin pistas y las banderas siguen ondeando en los balcones. Todos asumen que será una temporada difícil, pero en Donostia esperan con ansia el arranque liguero.
Por la capital guipuzcoana han desfilado en los últimos años -acompañados de diversas polémicas- directivas, entrenadores y fichajes de dudosa calidad que hicieron perder el norte al club donostiarra. Ahora, tres años en Segunda y una ley concursal después, la afición txuriurdin recupera la ilusión por su equipo. En las calles aún perdura la euforia tras el ascenso logrado el pasado mes de junio.
La situación económica no permite muchos derroches por lo que la cantera continuará siendo la protagonista de la plantilla. Griezzman, Zurutuza o Markel Bergara, entre otros, debutarán en Primera este año. A su lado, jugadores que ya conocen la máxima categoría como Claudio Bravo, Mikel González, el capitán Aranburu o Xabi Prieto.
La directiva se ha centrado en reforzar el ataque realista, que con Zurutuza, Prieto y Griezzman como directores de orquesta promete mucha pelea. Al equipo txuriurdin vuelve Joseba Llorente, un viejo conocido de la casa y un fichaje que ha generado mucha ilusión entre la afición. La incorporación de Raúl Tamudo ha sorprendido a muchos, mientras continúan las negociaciones por hacerse con los servicios del uruguayo Diego Ifrán. Francisco Sutil es otra de las caras nuevas de este equipo que también busca reforzar la línea defensiva: el objetivo es el central del Rosenborg, Vadim Demidov.
Entretanto, el número de socios no para de crecer y se acerca ya a la barrera de los 25.000. Las instituciones perfilan el proyecto de un Anoeta sin pistas y las banderas siguen ondeando en los balcones. Todos asumen que será una temporada difícil, pero en Donostia esperan con ansia el arranque liguero.
Salvar al Jaén
Este sábado 31 de Julio el Real Jaén CF, fundado en 1922, vivía las últimas horas de su existencia. Este sábado tenía que abonar 400.000€ que debía si no quería bajar administrativamente a Tercera lo que, sin duda, le abocaba a la desaparición.
El viernes 30, en el pleno del Ayuntamiento, se proponía una solución: se le vendían a una empresa de González de Caldas (ex-presidente del Sevilla e involucrado en el célebre Caso Malaya) unos terrenos propiedad del club. El empresario se comprometía a pagar la deuda, construir una ciudad deportiva para el Real Jaén y pagar 6 millones de euros (un porcentaje para el Jaén y otro para el Ayuntamiento). A cambio pedía construir varios edificios de viviendas de los cuales tres serían de protección oficial. A priori, la solución perfecta. En la realidad, un ladrillazo que huele a chamusquina a kilómetros. El Ayuntamiento convertía en urbanizable una zona destinada a zona forestal y parque periurbano para ganar un buen dinero y salvar al equipo de la ciudad. Pero el Ayuntamiento no aprobó el chanchullo que proponía la alcaldesa socialista de la ciudad. Los votos en contra del PP y de IU (socio de gobierno del PSOE) echaron para atrás el plan pues no cumplía con el Plan General de Ordenación Urbanística y era, claramente, un pelotazo de los de antes. Y es que no vale todo para salvar el fútbol, aunque sea el equipo casi nonagenario de una ciudad como Jaén. Se produjeron altercados a la salida del pleno entre varios aficionados y los concejales de IU, tal era el ambiente de crispación tras el rechazo al plan. El fútbol ciega a mucha gente, por suerte no lo hizo con los concejales de PP e IU.El Jaén pidió entonces con más ahínco, pues ya llevaba haciéndolo durante un tiempo, ayuda a los aficionados, socios, jugadores, ex-jugadores, etc, reclamó celeridad a la Justicia en las denuncias que tiene interpuestas conra varios patrocinadores que le adeudan casi 1 millón de euros... Y cuando parecía que nada era suficiente, a última hora del sábado, se consiguió salvar el club gracias a las donaciones de la gente y a la retirada de denuncias por impago por parte de algunos jugadores. El Real Jaén respira y sueña, de nuevo, con ascender a Segunda.
Confiemos en que a la tercera vaya a la vencida, dos años seguidos de playoff, cayendo sólo ante Villarreal B (en el último partido del playoff) y Barça B, equipos que terminaron ascendiendo, dan clara muestra de la calidad y ambición de un equipo que aspira a reverdecer viejos laureles y, al menos, competir en la segunda categoría de nuestro fútbol.
lunes, 26 de julio de 2010
Raúl González Blanco
Nunca fue tan fácil ser raulista como hoy. Son muchos los madridistas que, tras escuchar las emotivas palabras de agradecimiento y despedida del ya ex capitán blanco, se suben al carro del raulismo, cuando son los mismos que llevan años lanzando piedras sobre su propio tejado. Sobre el mayor símbolo del madridismo, con el permiso de Don Alfredo Di Estefano y Don Paco Gento. Raúl hoy es tan grande como hace dos años, cuando era "el que no hacía nada" y había que mandarlo a la MLS para dar paso a jóvenes que nunca quisieron entender la grandeza del equipo en el que jugaban. El símbolo que escondía el escudo que llevaban cosido en la camiseta.
Después del adiós llega el momento de los recuerdos. Es inevitable. Y yo me quedo con uno. Con ese gol de Raúl en la octava. Fueron sesenta metros de carrera; una galopada que pareció eterna para todos menos para el 7 del Real Madrid. Fue en París, en Saint Denis, el 24 de mayo del 2000. En aquel momento, como en tantos otros, a Raúl no le pesó el miedo escénico producido por millones de ojos que le seguían; no sintió la presión en el pecho de estar a poco de sentenciar lo que a la postre sería la octava Copa de Europa del Real Madrid. Se plantó delante de Cañizares, le recortó con su pierna buena y con la diestra hizo que se encendieran las luces de la sala de trofeos en el Santiago Bernabéu. Otra vez.
Aquí un culé que te desea la mayor suerte del mundo, Raúl.
jueves, 22 de julio de 2010
La UEFA niega al Mallorca el derecho a jugar la Europa League
Esta mañana la UEFA ha comunicado al Mallorca que le retira la plaza para la Europa League que había conquistado en Liga el año pasado.
Ahora sólo queda recurrir a los tribunales para que la UEFA acepte la participación de los bermellones en la segunda de las competiciones continentales.
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